El IFE se acobarda. Dice no al debate en cadena nacional


Después de la polémica decisión de Ricardo Salinas Pliego de transmitir fútbol en vez del debate presidencial, vino una ola de críticas   posturas por parte de los integrantes del IFE –sin contar la que llevaron a cabo twitteros y el ataque de Anonymous a Banco Azteca–, quienes hicieron declaraciones que apuntaban hacia la falta de compromiso de Tv Azteca y su dueño con la democracia. Pero, cuando tuvieron en sus manos la posibilidad de dar un verdadero revez al empresario, simplemente se acobardaron. Dijeron no a la cadena nacional que podrían haber pedido a Segob, dependencia que ya les había dado señales de apoyo.

El consejero presidente del IFE, Leonardo Váldes Zurita, encabezó los señalamientos en sentido de que Salinas Pliego retaba al IFE como una forma de venganza por la nueva ley electoral que lo dejo fuera (como a todos los consesionarios) del jugoso negocio de la contratación de spots en televisión para las campañas electorales. Sin embargo, a la hora de votar por la petición de la cadena nacional, dijo no. El IFE se conformó con el canal 40 que abrió Salinas Pliego para transmitir el debate, hecho en el que quiza influyó la presión de quienes llamó “twitteros autoritarios”.

Leonardo Valdés Zurita en sesión del IFE. Debate en cadena nacional

Leonardo Valdés. Foto: Milenio

Así reflexionó El Universal la situación en Bajo Reserva:

Algo extraño ocurrió entre los consejeros del IFE. Poco a poco se fueron intimidadndo ante el poder de la televisión para el caso de la transmisión del debate de los candidatos presidenciales, programado para este domingo. Al principio, cuatro consejeros apoyaban la idea de pedir a la Secretaría de Gobernación una cadena nacional y, al final, solamente dos quedaron firmes en este punto. Leonardo Váldes Zurita, consejero presidente del IFE, Sergio García Ramírez, Macarita Elizondo, Francisco Guerrero y Benito Nacif rechazaron desde el principio la propuesta nacional.

Por su parte, Reforma, por medio de Templo Mayor apuntó:

EL QUE PRONTO va a necesitar un traductor es Leonardo Valdés, pues cada vez le entienden menos sus compañeros del IFE.

MUY DESCONCERTADOS los dejó el cambio de actitud que, según dicen, tuvo el consejero presidente ante la propuesta de que el debate presidencial se transmitiera por cadena televisiva nacional.

QUIENES CONOCEN los entretelones del IFE cuentan que la idea prendió entre algunos consejeros (favor de excluir a los que visten la playera tricolor), debido a que de Gobernación les llegaron señales favorables.

QUE UN PAJARITO de la raza Bucareli les dijo: “Ustedes pidan y se les concederá”.

Y ANTE el grosero desdén de las televisoras a la autoridad electoral, a más de uno le pareció estupenda la idea de obligarlas a transmitir el debate que quieren ocultar.

PERO algo extraño sucedió y Leonardo Valdés cambió de opinión… y la demanda del IFE quedó en una mera súplica.

¿Será que a fin de cuentas el IFe también quiere proteger al puntero Enrique Peña Nieto del riesgo de ser visto por una mayor cantidad de televidentes en lo que es una simulada confrontación de ideas que han llamado debate?

Porque pese a que muchos afirman que los debates no cambían las preferencias electorales, la corta historia de estos ejercicios en México dicen lo contrario. De ello hizo un recuento Reporte Índigo:

Un debate sí cambia la historia

De acuerdo con las encuestas, el alto riesgo es para Peña Nieto, mientras que la gran oportunidad es cualquiera de los otros tres. Y aparecen entonces las interrogantes.

¿Podría suceder que las preferencias electorales den un vuelco insospechado a causa del debate?

¿Habrá sorpresas, resbalones o incluso escándalo para alguno de los candidatos? ¿Cambiarán las preferencias electorales después del debate?

Puede ser que sí. De eso no hay ninguna duda. Y es que en la breve historia de los debates en México existen claros ejemplos.

Como el precedente de un candidato que pudo hacer crecer en más de 16 puntos las preferencias electorales a su favor por su extraordinario desempeño ante las cámaras de televisión.  Más aún. El exitoso candidato, con ese sólo debate, asumió desde ese mismo momento el liderazgo en la elección.

O el del candidato terco que forzó a las televisoras entonces cerradas a abrirse al debate y terminó exhibiendo las frivolidades de un oponente que terminó sepultando 70 años de dominio de su partido.

Y ni qué decir del error de un candidato puntero que decidió por estrategia no acudir al primer debate y que en un segundo encuentro puso contra la pared a su rival con revelaciones peligrosas.

¿Qué hace que los debates televisivos impliquen al mismo tiempo grandes riesgos y grandes oportunidades?

¿Qué tan determinantes han sido los debates en los resultados de las elecciones mexicanas? Analicemos…

Categorías: política | Etiquetas: , , , , , , , | Deja un comentario

Navegador de artículos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: