El mito y realidad de Juan Rulfo


Este 7 de enero de 2014 se cumplen 28 años de la muerte de Juan Rulfo. Su biografía como su obra muestran que siempre estuvo cercano a la muerte. Su obra más afamada Pedro Páramo  ha generado controversia entre quienes le restan meritos y quienes han argumentado su talante de gran escritor. 

foto tomada por Juan Rulfo

Foto tomada por Juan Rulfo. Imagen: Sololiteratura.com

En el 95 aniversario del nacimiento de Juan Rulfo, El Financiero recuperó un poco de su biografía:

Su abuelo murió cuando él no tenía ni siquiera 5 años. Y sus padres murieron con una diferencia de 4 años. Su papá fue asesinado en 1923 en la Guerra Cristera, cuando tenía 6 años. Su madre murió a finales de 1927, cuando él tenía 10.

También los hermanos de su padre fueron asesinados. De ese ambiente hostil en el que creció, alguna vez Rulfo expresó:

Viví en una zona de devastación. No sólo de devastación humana, sino de devastación geográfica. Nunca encontré ni he encontrado hasta la fecha, la lógica de todo eso. No se puede atribuir a la Revolución. Fue más bien una cosa atávica, una cosa de destino, una cosa ilógica. Hasta hoy no he encontrado el punto de apoyo que me muestre por qué en esta familia mía sucedieron en esa forma, y tan sistemáticamente, esa serie de asesinatos y de crueldades.

Fotografía de Juan Rulfo

Juan Rulfo. Foto: Vivirméxico.com

Otras Miradas, Juan Rulfo

En 1973 Jorge Luis Borges, escritor argentino ganador de los premios literarios más importantes del mundo, visitó México; más que cumplir los “impiadosos compromisos” de su agenda, deseaba conocer a Juan Rulfo. Después de hablar con él de la afortunada mortalidad del ser humano, le dijo: “Le voy a confiar un secreto. Mi abuelo, el general, decía que no se llamaba Borges, que su nombre verdadero era otro, secreto. Sospecho que se llamaba Pedro Páramo. Yo entonces soy una reedición de lo que usted escribió sobre los de Comala”.

De esa forma reconocía Borge la obra de Juan Rulfo quien heredó a la cultura un personaje que devino en uno de los arquetipos más poderosos para Latinoamérica: Pedro Páramo. Esta es una de las miradas, que junto con algunas más de otros grandes escritores de la literatura universal retratan al autor de El llano en llamas en el libro Otras Miradas, Juan Rulfo.

El texto presentado en el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario, durante la Feria Estatal del Libro, busca ser una afirmación del talante de escritor mayor que le ha sido escamoteado a Rulfo y no tanto por criterios literarios, sino por interés de cofradías.

Julio Moguel, uno de los coordinadores de la publicación editada por la Fundación Juan Rulfo, indicó que con el devenir del tiempo se creó la idea de que la obra de Rulfo había sido como un milagro, casi un garbanzo de a libra de los que se dan cada siglo y que poco tenía que ver con una formación literaria.

Entre las situaciones que contribuyeron a crear dicha idea destaca la afirmación que hizo el escritor Juan José Arreola, amigo de Rulfo. El autor de Confabulario dijo que Rulfo llegó un día a su casa y en la mesa de pin pon colocó los capítulos que tenía de Pedro Páramo, pidiéndole auxilio para ordenarlos. Arreola inventó que él le había ayudado a ordenar los famosos fragmentos. Después de la muerte del jalisciense, Arreola desmintió la historia.

Moguel indicó que “Lo que explicaría más la teoría del garbanzo de a libra sería el hecho de que no produjo más literatura, salvo El Gallo de oro, por lo que se veía a Rulfo como una persona no capaz de ejercer la literatura con destreza, con cultura y profundidad”.

Sin embargo, Rulfo no sólo tuvo una formación sólida en la lectura, también se preocupó por conocer los misterios que reserva la lectura en otras idiomas, mencionó Moguel. Como prueba de ello citó algunas entrevistas sueltas en las que el mismo Rulfo hablaba de su formación.

Por su parte, el poeta Ángel Antonio Ramírez adujo que la calidad y extraordinario estilo de la obra de Rulfo logró establecer los cimientos de su difusión y fama a partir del lector, pero no solamente del lector especializado, sino de aquel que se encuentra de repente con un libro cuyo contenido es capaz de tocar su sensibilidad y enriquecer, o hasta transformar, su pensamiento.

Ángel Antonio Ramírez  recordó que durante el 10 aniversario luctuoso de Juan Rulfo, en la UAM Iztapalapa una maestra de Finlandia compartió la siguiente anécdota:

Ella decía que no importaba que las acciones de Pedro Páramo se realizaran a medio mundo de distancia del lugar en que ella había nacido, porque el entorno que leía se transformaba en el que la rodeaba en Finlandia, y los sucesos, que podrían parecer tan locales, eran sucesos que bien podrían desarrollarse en esos parajes helados y boscosos de su pueblo. Además, comentó: yo leí por primera vez Pedro Páramo en inglés y fue tanta mi sorpresa respecto de lo que estaba leyendo, que aprendí español para leer a Rulfo en su idioma.

Así explicaba Juan Rulfo a Pedro Páramo

En una entrevista que Juan Rulfo concedió a Joseph Sommers, explicó como había surgido Pedro Páramo:

Pues en primer lugar, fue una búsqueda de estilo. Tenía yo los personajes y el ambiente. Estaba familiarizado con esa región del país, donde había pasado la infancia, y tenía muy ahondadas esas situaciones. Pero no encontraba un modo de expresarlas. Entonces simplemente lo intenté hacer con el lenguaje que yo había oído de mi gente, de la gente de mi pueblo. Había hecho otros intentos -de tipo lingüístico- que habían fracasado porque me resultaban poco académicos y más o menos falsos. Eran incomprensibles en el contexto del ambiente donde yo me había desarrollado. Entonces el sistema aplicado finalmente, primero en los cuentos, después en la novela, fue utilizar el lenguaje del pueblo, el lenguaje hablado que yo había oído de mis mayores, y que sigue vivo hasta hoy.

Rulfo expresó que consideraba dicha novela “oscura”, y corrigió a los críticos que consideraban a Pédro Páramo como el protagonista de la novela, dijo, que el protagonista era Comala, “el pueblo muerto porque los personajes están muertos, y aun quien narra está muerto. Entonces no hay un límite entre el espacio y el tiempo. Los muertos no tienen tiempo ni espacio. No se mueven en el tiempo ni en el espacio. Entonces así como aparecen, se desvanecen”.

Otros escritores opinan de Juan Rulfo

José María Arguedas (peruano)la obra de Rulfo:  “Es como un remolino, como agua hirviendo, imagen formidable del propio México. Una literatura que influirá sin duda sobre los países europeos…”.

Jorge Luis Borges (Argentino): “Es una de las mejores novelas de las literaturas de lengua hispánica, y aun de la literatura”.

Gabriel García Márquez (colombiano): “Si yo hubiera escrito Pedro Páramo no me preocuparía ni volvería a escribir nunca en mi vida”.

Tahar Ben Jelloun (Marroqui): “Pedro Páramo es para mí un libro amuleto, una especie de objeto mágico, pues Juan Rulfo lo ha dicho todo en tan pocas páginas”.

Susan Sontag (estadounidense): “La novela de Rulfo no es sólo una de las obras maestras de la literatura universal en el siglo XX, sino uno de los libros más influyentes del siglo”.

Kenzaburo Oé (japonés): “Yo también aprendí de Pedro Páramo”.

Urs Widmer (suizo): “Juan Rulfo vendría a ser como el padre de la tribu de aquellos jóvenes autores latinoamericanos cuyo realismo mágico los hizo famosos”.

Gao Xinjiang (chino): “Es también alguien que yo considero universal. No lo siento lejano”.

Carlos Fuentes (mexicano): “Rulfo estaba haciendo y diciendo algo distinto y tan simple como esto: la creación literaria pertenece al mundo plurívoco de la poesía. No se la puede juzgar con el criterio unívoco de la lógica. En la lógica, los hechos tienen un sólo sentido. En la poética, tienen muchos sentidos”.

Juan Rulfo fotografo

Las fotografías de Rulfo expresan el mismo mensaje de su obra escrita y representan, tal vez, la imagen de todo aquello que no escribió. “Como si Rulfo -para decirlo con palabras de Carlos Fuentes- se asomase fuera de las tumbas de Comala para descubrir la luminosidad de las sombras”. El tiempo, el desamparo, la muerte… temas centrales en sus libros, son también los motivos de estas imágenes que recrean el denso ambiente del México rural y en las que, una vez más, Rulfo nos muestra su capacidad para captar lo esencial.

La primera gran exposición de fotografías de Rulfo tuvo lugar en 1980, en el marco de un homenaje nacional al escritor. En octubre de 2010 se publicó un nuevo libro de gran formato sobre el trabajo fotográfico de Juan Rulfo: 100 fotografías de Juan Rulfo. Aparece simultáneamente en tres idiomas: español, inglés y portugués de Brasil.

La publicación se divide en cuatro apartados que agrupan las fotografías de Juan Rulfo en las siguientes tématicas:  los edificios, los pueblos, los paisajes y los retratos.

Fotografía tomada por Juan Rulfo

Fotogafía tomada por Juan Rulfo. Imagen: sololiteratura.com

Aline Torres

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